BEIRUT.- Tras la retirada de los grupos rebeldes de Homs, las tropas del régimen sirio controlaban la ciudad, bastión de la insurgencia, donde llegó un convoy de ayuda de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, al que sin embargo no se le permitió el ingreso al barrio de Baba Amro, desde donde combatían cientos de rebeldes. Grupos activistas acusaron al gobierno del presidente Bashar al Assad de perpetrar ejecuciones tras ocupar ese distrito. El Comité Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja querían ingresar al vecindario para entregar ayuda humanitaria y suministros médicos tras un mes de ataques por parte de las fuerzas gubernamentales contra los rebeldes. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió que se deje ingresar en Baba Amr el convoy de ayuda humanitaria.
La ONU comunicó que analizará informes sobre al menos una ejecución masiva y otras atrocidades en Baba Amro. "Estamos tratando de verificar esta información pero aún no pudimos confirmarla", dijo en Ginebra el portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Rupert Colville. De acuerdo a informes se perpetraron delitos brutales en Baba Amro y una ejecución masiva el jueves con al menos 17 muertos. "Estamos muy preocupados por estos datos, aunque aún no se hayan podido verificar", señaló Colville. "No puede haber actos de venganza como ejecuciones, torturas y detenciones arbitrarias". Ayer, se denunció que las muertes serían mucho más. Homs fue asaltado y ocupado el jueves por las fuerzas del régimen tras la retirada de los rebeldes y desertores del Ejército Libre de Siria después de casi un mes de asedio.
El activista opositor Abu Imad, que se encuentra en Líbano, aseguró que las fuerzas del gobierno ejecutaron al menos a diez hombres al capturar el distrito rebelde. Activistas informaron que las tropas del régimen detuvieron a todos los hombres mayores de 14 años en el lugar. La televisión siria mostraba ayer imágenes de Baba Amro y aseguró que el área había sido "limpiado de terroristas". El servicio secreto del gobierno detuvo a un alto número de civiles en la ciudad, informó la televisión Al Arabiya citando a activistas. Sin embargo, el líder de la insurgencia de la región estaría en un lugar seguro.
En foros opositores se anticipó que periodistas, civiles y personal médico, así como desertores, pudieron huir a tiempo del lugar, entre ellos el teniente coronel Abdul Rawsak Tlass, comandante de una brigada de desertores. Y denunciaban por internet que "en los barrios de los revolucionarios falta de todo, armas, municiones, medicinas, alimentos, electricidad y agua".
Mientras tanto, la Unión Europea señaló que hay indicios de que Rusia y China, los principales aliados del gobierno de Siria, están adoptando una postura flexible en relación a su rechazo a los esfuerzos de Occidente para condenar al régimen de al Assad.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, hizo un llamamiento al fin de la violencia en Siria y a la introducción de reformas, en una entrevista con varios diarios publicada ayer, el último día de campaña electoral a la presidencia, a la que es candidato y claro favorito. En una sorprendente revelación, señaló que Rusia envió un helicóptero para evacuar a la periodista francesa herida Bouvier de Homs. Mientras el gobierno sirio se mostró cooperativo, los rebeldes se negaron a entregar a la periodista, aseguró. China y Rusia vetaron en febrero una resolución apoyada por Occidente y la Liga Árabe en el Consejo de Seguridad de la ONU para poner fin a la violencia. (DPA-especial)